Como Autora Vallecaucana el libro reposa en la sala Valle del Cauca de la biblioteca Departamental

Partiendo de la idea de que cada persona tiene la posibilidad de hacer cambios para una vida mejor, en esta dimensión puedo acompañar en el proceso de edificar el propio camino espiritual que cada persona puede labrar para sí y los demás.  Soy la autora del libro “El viaje de un alma” un texto para abordar esta dimensión desde una mirada de la relación con lo divino. #elviajedeunalma

Aparte de la introducción del libro “El viaje de un alma”

Empezaré por preguntarle algo que sin duda tendrá mucho que ver con que usted continúe leyendo.

¿Es para usted conocida la sensación de una especie de vacío entre el pecho y la espalda?

¿Una sensación de no estar completo, incluso en las mejores circunstancias de su vida?

Por mucho tiempo yo misma tuve ese vacío y varias personas con las que me topaba también lo experimentaban, al parecer el famoso “vacío” era más común de lo que imaginaba.

El “vacío” entonces podía tener múltiples detonantes, desde lo que comúnmente conocemos: una pena de amor, una perdida laboral o económica, etc. hasta temas mucho más complejos y dolorosos como la pérdida de un ser querido, una enfermedad terminal.

Es en esos momentos “complejos” de la vida que el “vacío” se acrecienta, por decirlo de una manera figurativa y todo pareciera estar en nuestra contra y como  que nada, ni nadie tiene la respuesta es cuando Dios se vuelve una “opción” e incluso es la única opción; lo cierto es que aprendí por mi propia experiencia personal y por las que escucho a diario, que ese vacío, tiene un inicial origen y un único fin: la ausencia de comunión con nuestro creador : Dios (De entrada, querido lector quiero ser muy respetuosa con usted, hago referencia a aquí a un ser supremo, más allá de religiones o tradiciones)

Pero usted querido lector (a) dirá, ¿a dónde quiere llegar? empezó hablando de Jesús, luego de unos sueños de niña, luego habla de una pena de amor, de la pérdida de un ser querido para terminar hablando de Él…

¡Sí! Él, que lo vivo como un ser tan real como usted que lee y yo que escribí estas líneas, sin Él entre el “pecho y la espalda”, yo experimentaba un TREMENDO vacío, y ese vacío solo su presencia amorosa pudo llenar.

No estoy hablando aquí de una religión, aunque tengo claramente definida la congregación religiosa que me convoca, estoy hablando de una RELACION.

Usted puede pensar y esperaría que lo hiciera, ¿una relación? ¿Con alguien que no veo? ¿Alguien que ni siquiera sé si verdaderamente existe o existió? y otra serie de apreciaciones, cuestionamientos y observaciones, de las cuales está en todo su derecho, y ante lo que yo por lo que he vivido y siento le responderé: Sí, existe, existió y existirá para nuestra bendición, alegría y gozo.

Y aquí usted podría pensar: ¿Gozo, me habla de dolor en el alma, pérdidas y luego me dice gozo?

Y otra vez yo le respondo, sí, gozo el gozo del Señor, el gozo más inimaginable posible, el gozo que no termina, el gozo de DIOS, ese gozo del que habla el salmista:

“Has cambiado en danza mi lamento: me has quitado el sayal, me has vestido de fiesta. Por eso mi corazón te cantará sin parar; Yahvé, Dios mío, te alabaré por siempre” Salmo 30: 12-13

Con este libro no pretendo hacer un tratado teológico (sería una pretensión atrevida y un desconocimiento a quienes han estudiado de manera juiciosa y metódica sobre estos temas) o un tratado del mundo espiritual, ni mucho menos un compendio de la persona de Jesús; lo que sí pretendo, con su gracia, es que sea una oportunidad para mirarlo con otros ojos, dejarse amar por Él (que es lo más maravilloso y transformador que pueda existir en el mundo) y hacer posible lo que Él espera con cada uno de nosotros, establecer una relación íntima y personal